Conectamos mejor en silencio

Quizás habías escuchado que alrededor del 70% de nuestra comunicación se transmite por vía non-verbal. Eso quiere decir que la mayoría de lo que "decimos", lo decimos sin palabras, sino con un lenguaje que no tiene que ver con aquella parte del cerebro en la que se forman argumentos y discursos. Es la parte del cerebro que, además, está conectada con nuestras sensaciones corporales, y las señales de nuestro interior, que en muchos casos pasan desapercibidos. Pero justamente esa parte comunica nuestras señales a otras personas a nuestro alrededor, que ellos las reciben con la misma parte de su propio cerebro.

Nuestros hijos perciben nuestros pensamientos y nuestras actitudes secretos más que nuestro comportamiento

Estudios científicos (cientos de estudios científicos) ahora muestran que los niños están intrínsecamente conectados con nosotros, especialmente si somos la madre biológica o el padre, pero también en cualquier otra constelación en la que dedicamos nuestra atención primaria al cuidado de niños pequeños. Cuando más pequeños son ellos, más directa es la conexión que establecen, o al menos intentan establecer, con nosotros.

La falta de sueño durante la infancia temprana puede estar relacionado con un aumento de obesidad en la sociedad

La acumulación de datos epidemiológicos implica que la pérdida de sueño es un factor de riesgo para la obesidad en niños y adultos en todo el mundo. Además, la falta de sueño altera las hormonas reguladoras del apetito y aumenta la ingesta calórica. Dada la continua disminución de la duración del sueño en los países industrializados, reflejado por el fuerte aumento de la obesidad en estas mismas poblaciones, entender la asociación entre la pérdida de sueño y el aumento de peso se ha convertido en una preocupación primordial para la salud pública mundial.